Oaxaca es una entidad que destaca políticamente en el país no sólo porque los partidos políticos interactúan entre sí y con la ciudadanía; sino porque (como producto de la diversidad étnica y cultural, de la división en 570 municipios[1], y de la organización que mantienen los grupos de interés y de presión) se han formado asociaciones, colectivos y movimientos que buscan reivindicar las más variadas demandas.

Para el estado (integrado por 16 grupos étnicos, que en conjunto superan los dos millones de habitantes —más de 65% del total de habitantes[2]— y que tienen infinidad de expresiones culturales que muchas veces se funden con las políticas, las religiosas y las de vida), la democracia no se reduce al plano meramente electoral, ni a la subordinación de los grupos políticos ante los intereses económicos de carácter internacional. Para el estado, la democracia se construye más allá de los procesos electorales; la política es un quehacer cotidiano.

La concepción que en Oaxaca se tiene de la política y la democracia dio su primer fruto contundente en 2010, al inaugurar su primer gobierno de alternancia y, con ello, la era de los gobiernos divididos. Para ese proceso electoral, los partidos de oposición PAN, PRD, PT y PC[3] decidieron conformar la más amplia coalición electoral hasta el momento, denominada: Unidos por la Paz y el Progreso (CUPP), que postuló a Gabino Cué como candidato, y con la que lograron derrotar al PRI y al PVEM[4], que habían integrado la Coalición por la Transformación de Oaxaca (CTO), que abanderó la candidatura de Eviel Pérez Magaña.

Los cuatro partidos también obtuvieron triunfos en la mayoría de los escaños que conformaron la LXI Legislatura, al lograr 25 de 42 escaños; así como en los ayuntamientos más importantes de la entidad. A partir de ese momento, Oaxaca empezó la ruta hacia la consolidación democrática con diversos cambios institucionales en materia electoral que se vieron reflejados en el Proceso Electoral Local 2012-2013[5].

Para las elecciones intermedias de 2013, para la renovación de los 153 ayuntamientos que se rigen por partidos políticos y del Poder Legislativo del Estado, la coalición electoral ampliada que se concretó tres años antes decidió reafirmarse como actor político. La LXII legislatura confirmó el pluralismo en el Congreso. Todas las fuerzas políticas, tanto nacionales como locales, lograron al menos, un escaño.

El Proceso Electoral Local 2015-2016 nos lleva a la elección de la gubernatura, de la legislatura y de los 153 Ayuntamientos. A diferencia de 2010 y 2013, donde hubo ocho y nueve partidos, respectivamente, en esta ocasión se inscriben 12 partidos políticos: nueve nacionales y tres locales. Y no sólo en ello estriba lo novedoso, también está la segunda alternancia federal, que ha traído cambios legislativos y en la composición de los órganos electorales, nacional y locales; la legislación electoral nacional; y la serie de acuerdos y lineamientos con que está actuando el órgano electoral de Oaxaca, a falta de la armonización de la legislación local con la nacional.

¿Nuevamente coaliciones? Sí, dos: la de la coalición gobernante, Con Rumbo y Estabilidad por Oaxaca (CREO); y, la del PRI-PVEM, Por el Bienestar de Oaxaca (PBO). ¿Rupturas? También. Ya que empezando el mes de marzo, el PT decidió abandonar la candidatura que enarbola la coalición CREO. ¿Candidaturas comunes? Quizá, entre alguna fuerza nacional y alguna(s) local(es).

Estamos en un proceso electoral que se inscribe en un contexto institucional novedoso, y donde la situación política del país y de la compleja geografía política de Oaxaca hacen que se torne complejo también. Cada candidato y partido político tienen que hacer lo propio para generar la participación electoral igual o mayor que hace seis años (56.51%) y, con ello, disminuir el abstencionismo. En un contexto en el que la descalificación entre la clase política y los problemas socioeconómicos que azotan al país, coadyuvan al desencanto ciudadano.

[1]Los 570 municipios se inscriben en dos tipos de régimen electoral para la elección de sus Ayuntamientos: 153 lo hacen mediante el sistema de partidos políticos y 417, a través de sus Sistemas Normativos Internos (cada municipio tiene sus propios mecanismos, que no involucran a partidos políticos y que tienen arraigos ancestrales). El otrora partido hegemónico logró mantenerse vigente, debido a la implementación de estrategias en los dos regímenes de elección con que cuenta la entidad: por partidos políticos y por sistemas normativos internos, ya que supo cómo operar en los 570 municipios; sea con la presencia de planillas que tenían que autoadscribirse priistas aunque fueran electas por su derecho consuetudinario, o porque el partido del gobernador también se erigía triunfante en las elecciones de municipios regidos por partidos políticos.

[2] Esta cifra corresponde a quienes se autoadscriben indígenas y, por tanto, miembros de algún grupo étnico en particular. Encuesta Intercensal Inegi, 2015. Disponible en http://www.inegi.org.mx, consultado el 2 de marzo de 2016.

[3]Partidos Acción Nacional, de la Revolución Democrática, del Trabajo, y Convergencia —hasta ese momento—, respectivamente.

[4] Partidos Revolucionario Institucional y Verde Ecologista de México.

[5] En 2011 se renovó el Consejo General del órgano de administración electoral, con la participación de los grupos parlamentarios del primer Congreso plural. A propuesta del gobernador, se hicieron reformas a la Constitución, entre los que pueden mencionarse: la sustitución del Tribunal Estatal Electoral, por el Tribunal Estatal Electoral del Poder Judicial de Oaxaca (TEEPJO); así como el cambio del Instituto Estatal Electoral a Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO). En 2012, se realizó la reforma electoral local que otorgó al IEEPCO nuevas atribuciones, plasmadas en el Código de Instituciones Políticas y Procedimientos Electorales de Oaxaca, entre las que destacan: introducción de elección de precandidaturas y sus correspondientes precampañas; integración de fórmulas y planillas con atención a población y género; resolución de quejas y denuncias; y recuento total de votos.