Benjamín Robles Montoya
Benjamín Robles Montoya

Por el Derecho a Saber

Elecciones 2016

Oaxaca

Mayo/2016

Para encubrir corrupción, Gabino entregaría el Gobierno al PRI: Benjamín Robles

  • Habla el candidato del PT a la gubernatura sobre su rompimiento con el mandatario, a quien, lo envolvió la “burbuja” de Jorge Castillo y cómplices
  • Insiste en enjuiciar a Cué y castigar la corrupción; revela detalles del apoyo del gobernante a Estefan Garfias; niega cualquier pacto con Ulises; AMLO no es mi enemigo, asegura.

El candidato del Partido de Trabajo a la gubernatura de Oaxaca, Benjamín Robles Montoya no duda en asegurar que con el fin de encubrir los latrocinios y la corrupción prohijados durante su administración, Gabino Cué podría estar planeando entregar el gobierno al PRI para salvarse de ir a la cárcel.

En entrevista con Por el Derecho a Saber considera que a partir de que toma posesión de su cargo, el mandatario es “secuestrado” por su operador político y financiero, Jorge Castillo Díaz quien al frente de funcionarios y ex funcionarios como Germán Tenorio, ex titular de Salud, Alberto Vargas, Secretario de Administración y Netzahualcóyotl Salvatierra, ex titular de las Infraestructuras, entre otros, han sangrado económicamente al estado y se han hecho de cuantiosas fortunas con dinero público.

Así lo ha señalado, en respaldo de estas afirmaciones, en denuncias presentadas desde el año pasado ante la Procuraduría General de la República, donde pide investigar y castigar delitos de enriquecimiento ilícito contra Castillo y socios, y ante la Cámara de Diputados para enjuiciar y castigar al gobernante oaxaqueño.

– ¿Este dinero (del que se habla en los medios) puede estar ahí, en la campaña del candidato de Cué, José Antonio Estefan Garfias?

– Puede estar ahí, o puede estar en las cuentas (bancarias) que dicen, tienen en Estados Unidos – versión que ellos niegan- cuya información se ha filtrado, y yo tengo datos de que son cuentas reales. Evidentemente, hay tantos elementos de corrupción que tú te puedes imaginar que (salen) de ahí, de las arcas del Gobierno, (y las maneja ) Jorge Castillo. Yo presenté la denuncia ante la PGR para que se investigue”.

Más de cinco años han pasado desde que Robles veía a Cué, incluso como presidenciable; después de caminar con él un largo trecho de su carrera política, como su asesor principal. Le auguraba un futuro promisorio, donde él mismo se vislumbraba hasta como Secretario de Gobernación con su amigo sentado en la silla presidencial.

Sin embargo, el derrotero político entre ambos personajes y hasta su amistad cambiaría diametralmente en la medida en que se acercaban los tiempos del relevo en el Poder Ejecutivo Estatal.

Cuando inició la administración – refiere Robles- jamás pensé en ser Senador, ni tampoco aspirar a gobernar el estado. “Se van a reír, pero yo pensé que podría ser, en un futuro, en ese futuro que yo veía, Secretario de Gobernación del presidente Gabino Cué”, confiesa su ex colaborador en la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez (2002-2004) y ex coordinador de dos contiendas a la gubernatura (2004 y 2010).

No fue así, pues el desencanto y la decepción llegaron hacia los seis meses del actual ejercicio gubernamental, a grado tal de que ahora ve a Gabino, ya no en Los Pinos sino en la cárcel, donde afirma “deberá pagar por sus latrocinios”.

Una vez convencido de que las cosas no sucedían como lo esperaba, mientras colaboraba con Cué como Secretario Particular, Jefe de la Oficina de la Gubernatura y Coordinador de Módulos para el Desarrollo Sustentable, Robles optó por un Plan B para su carrera política, que había iniciado en Oaxaca como diputado local por el Partido Convergencia.

El entrevistado reconoce que al principio el gobernador le ayudó en sus aspiraciones como candidato al Senado de la República por el Partido de la Revolución Democrática, instituto político que abandonaría en febrero pasado luego de criticar lo que considera la “imposición” de Estefan Garfias como candidato al gobierno estatal. Tras denunciar un “cochinero” por parte de las dirigencias estatal y nacional perredista, Robles fue cobijado por el Partido del Trabajo, rompiendo la coalición que el propio PT traía pactada con el PAN y el PRD para ir juntos en el actual proceso.

Recuerda que seis meses después de iniciado el primer gobierno de alternancia en Oaxaca ( 2010-2016), empezó “a construir una ruta alterna en la que llegué (al Senado) con el apoyo de Gabino, que yo reconozco y agradezco; pero después vino la traición”.

Lo que decepcionó a Robles Montoya es la “burbuja” que se apoderó de Gabino Cué, misma que encabeza Jorge Castillo Díaz para embolsarse dinero público, de manera ilegal, práctica que durante todo el tiempo que mantuvo su amistado con Gabino Cué nunca fue ni siquiera sugerida.

El modo de operar y “la intromisión de Jorge Castillo en el gobierno fue escandalosa”, según él. “Empezar a conocer que tenían que pasar a su oficina los constructores, los empresarios, a dar ahí lo que se mencionaba como diezmo y que terminó siendo un 40-50 por ciento. Entonces el diezmo es corrupción, es corrupción, y yo no voy a estar a favor de eso, ni siquiera doy diezmo a la iglesia”, ironizó.

-¿Qué otras señales notó para decir: esto huele mal?

-“Para qué querías más, eso apestaba. Yo a los seis meses no podía decir que no tenía pantalones (Gabino), de eso me fui dando cuenta con el tiempo. A lo mejor en mi análisis, si yo me hubiera adelantado a decir todo es porque no tiene pantalones. No, no. Yo me doy cuenta de que en 30 años de amigos, jamás, hablamos él y yo, jamás, de tocar un centavo del gobierno, jamás. Lo único de que hablábamos era sacar adelante a Oaxaca, mostrar que podíamos gobernar diferente”.

Insiste: “Yo le veía tamaños de Presidente de la República y que un servidor -creo que en algún momento fui algo así como el alter ego- podría ser su secretario de Gobernación…

-Entonces fueron las señales de corrupción las que le dijeron: ¿no es Gabino la persona que yo pensé?

-“Fue la intromisión de Jorge Castillo, salpicada de corrupción, porque se decía en los medios (de comunicación), pues sí es un secreto a voces pero a mí me costó mucho trabajo tener pruebas de la corrupción. Creo que le debo de agradecer al propio Jorge Castillo, cuando el SAT le congela las cuentas y empiezan a llegar pruebas, porque todo lo demás era de dichos”.

“Y la verdad, todo esto se fue acumulando. No era un asunto en el que estuviera todo el tiempo pensando. Yo estaba pensando en cumplir mi tarea, pero yo salgo del gobierno antes de un año, con la anuencia del propio gobernador para buscar ser candidato al Senado, donde él dio una opinión favorable, reiteradamente la dio, ciertamente”. Añade:

“Desde que salí le dije: conforme lo platicamos gobernador, te pido que me autorices a hacer pública ya mi renuncia y saliendo, yo ya la tenía lista, ya tenía programada una conferencia de prensa; me fui y anuncié que estaba renunciando para buscar la candidatura al Senado de la República. Y desde entonces me dediqué a ser uno de los legisladores más productivos en la Cámara Alta”.

-Si al inicio de su gobierno lo vio como presidenciable, ahora ¿cómo vislumbra a Gabino en el futuro?

-Pues mal. Debiese acabar en las rejas porque la corrupción, en función de nuestro marco jurídico, debe tener un fin claro y concreto. Si no llevamos a los políticos corruptos a las cárcel ¿entonces de qué estamos hablando? Imponer una ‘inhabilitación’ de 12-13 años ( como es la sanción de la Contraloría al ex secretario de Salud Germán Tenorio), es una vacilada”.

Quien fuera tres veces coordinador de campaña de Gabino Cué lamenta su traición a la amistad, a un pueblo que votó por él y al magisterio, con tal de pactar con el presidente Enrique Peña Nieto porque “yo sí creo que ( el Gobernador) ya pactó su inmunidad”.

El candidato del PT señala reiteradas agresiones en su contra por haber dicho: “¡ Basta ya! a tanta corrupción”. Han llegado a tal grado que “ahorita sí, ahorita sí, pagan a periodistas para hacerlo, pagan en redes sociales a gente que buscan generar campañas de desprestigio por una razón: porque tienen un plan, y el plan es entregar el gobierno al PRI, porque hay mucha corrupción en este gobierno”.

Y cuál es el único elemento que desajusta este plan, se pregunta al tiempo que da la respuesta: “La participación de Benjamín Robles; por eso han hecho todo lo posible para que yo no participe, pero pues el hecho que lo quieran, no quiere decir que lo puedan lograr, y nosotros hemos ido avanzando”.

Para el político con acta de nacimiento del Distrito Federal, que se reclama nativo de Matías Romero, a Gabino “muy pronto se le olvidaron sus promesas. Dijo que iba a recorrer todos los municipios y aún con todo el apoyo del aparato de gobierno no pudo cumplir; ofreció que iba a encarcelar a Ulises Ruiz y terminó por exonerarlo”.

NO HAY PACTO CON ULISES

Al principio de la actual campaña en algunos medios de comunicación fueron filtrados audio-escándalos donde se involucra en conversaciones a su operador político y vocero Jesús Romero López, con el ex gobernador Ulises Ruiz Ortiz. El petista niega esta asociación:

“A mí quisieron vincularme otros, pero ni siquiera me mencionó nadie. Eso es parte de la perversidad de algunos, pero a mí ni me mencionaron; es para que yo caiga en el juego del que lo quiso hacer”.

Se le recuerda que hay otro audio de Ulises, donde se menciona su nombre y se asegura en la conversación que “van a pactar para que en la elección pierda el PRI”.

“Y qué dice, que Benjamín ya pactó. Revisen en su justa dimensión los dichos de otras personas y revisen en la justa dimensión mis dichos, y también mis hechos”, responde molesto por la pregunta.

Al contrario, considera que quien “ya entregó el gobierno para que gane el PRI es su ex amigo Cué: sí, yo creo que ya pactó su inmunidad”.

Respecto al aspirante del PRI-Verde-Panal, Alejandro Murat Hinojosa, hijo del ex gobernador José Murat, afirma: “Para gobernar Oaxaca, primero hay que conocerlo, no solo geográficamente, que es por demás importante; nada más para subrayar este hecho, algunos candidatos (como éste) necesitan guías de turistas para recorrer el estado”.

Robles Montoya menciona que Alejandro Murat, de manera particular, necesita lecciones exprés de pobreza, “porque conocer Oaxaca no solamente es conocer su geografía, es conocer a la gente y estas personas a lo mejor alguien ya les pasó una tarjeta y no entienden que a lo mejor hoy amanecieron muchas mujeres en Oaxaca que no pueden garantizar que este día sus hijos van a comer, porque en Oaxaca muchas familias se quedan sin comer varios días”.

Robles Montoya se considera una persona “buena onda, muy optimista, muy echado para delante, que cree en que los seres humanos tenemos todo para salir adelante, pero algunos lo aprovechamos y otros no”.

Al preguntarle si gobernar Oaxaca es un sueño o una obsesión, observa: “Hoy en día es sin duda un sueño, una misión; lo siento como un anhelo, como una responsabilidad, sobre todo ahora que veo quiénes son los candidatos -y no quiero denostar a nadie-, pero digo conmigo Oaxaca sí va a poder salir adelante”.

“Yo no quiero verme, de verdad, engreído, pero no tengo ninguna duda de que la vida me está dando la oportunidad de gobernar el estado. Es una enorme responsabilidad, las cosas que yo he visto, la gente con la que he platicado, la gente que confía en mí, la gente que tiene esperanza en mí, lo asumo con gran responsabilidad”.

-¿Con qué personaje de la historia se identifica y que pudiera inspirarlo para gobernar?

– Yo no creo que nadie o nadie pudiera estar pensando en esto. A mi me parece que esto sí es ser engreído. Uno tiene que asumir la posición que tiene. Uno podrá tener ciertos personajes que le hayan gustado, pero ser como tal cual, no. Yo quiero ser Benjamín Robles, y lo he subrayado: lo dije en la precampaña, quiero ser el gobernador más cercano al pueblo que haya existido en toda la historia moderna de Oaxaca, para que no digan que ando blasfemando.

LAS MENTIRAS E INDECISIONES DE GABINO CUÉ

A principios de año, antes de tomar la decisión de irse por la libre y abandonar la alianza PAN-PRD, Robles habló con Gabino Cué. Refiere: “Yo le dije que el mejor gobernador es el que pone sucesor, no el que pone candidato; a lo mejor no me entendió”, porque decidió imponer, contra todo, a Estefan Garfias.

Recuerda que le dijo al mandatario: “Si tú crees que yo tengo las características para ser tu sucesor, dar continuidad al legado de gobierno, por lo que hemos luchado, estoy puesto. Si tú crees que no, tú eres mi amigo, eres mi gobernador y eres mi jefe político; tú dime a quién quieres que apoyemos”.

Y la respuesta de Gabino fue: “No, tranquilo, tranquilo; yo apenas voy a revisar qué tipo de alianzas se pueden hacer”.

“El gobernador da una opinión, a eso me refería yo. Entonces, él me miente cuando dice que apenas iba a revisar y cuando me doy cuenta, él empieza a hablarle a los presidentes de los partidos como Carlos Navarrete (PRD), como Gustavo Madero (PAN), con muchos dirigentes de diferentes expresiones y yo casi estoy seguro que le dijeron: pero Benjamín es el mejor posicionado; pero Benjamín no. En eso no quedamos”.

Luego, en julio pasado, sucede lo del Instituto Estatal de Educación Pública y la forma en que se da un golpe al magisterio con lo de la Reforma Educativa. “Cuando hablo con él, en la octava de la Guelaguetza, me pregunta: ¿Cómo ves? Y le digo, la mera verdad gobernador, la percepción es que te obligaron. No, me contesta. Es que esto era necesario. Yo no te estoy diciendo si era necesario o no, tú me estás preguntando mi punto de vista, y yo te lo doy. La percepción es que te obligaron, pero yo creo que aún puedes salir como un héroe. Tienes que hablar con los maestros, porque la política es de dialogar”.

Una semana antes de la traición a los maestros, comenzó a darse el cambio y “empecé a oír hablar a otro Gabino, que en mi vida había escuchado. Este no es Gabino, empezaba yo a escuchar cosas y dije: este jamás lo ha pensado así. Me di cuenta de que lo habían obligado”.

“Y luego por segunda vez miente y todavía le volví a creer, cuando me sienta con Agustín Basave (presidente nacional del PRD). El resultado de aquella plática fue: ‘El que salga mejor posicionado, que se haga una encuesta, pero dejen correrse la precampañas’. Yo todavía le digo, no gobernador, las encuestas no cambian, yo gano todas, pero pues se atiende lo que dice el gobernador”.

En conclusión afirma: “No es que no quiera, no puede. Me di cuenta primero que había pactado su inmunidad, y me di cuenta después que la impunidad se había quedado corta, que había ofrecido entregar el gobierno. ¿Por qué, en qué planeta, en qué país, en qué partido de este mundo le das la candidatura a quien en todas las encuestas está ubicado en el último lugar de preferencias; y además siendo un amigo muy cercano a él. Yo no digo que él otro no lo sea, aunque ( Estefan) estuvo contra nosotros hace seis años, porque estaba en contra. Pero en ninguna encuesta gana. Entonces entendí: fue un plan con maña para imponerlo”.

Respecto a su ejercicio político por el estado de Michoacán, cuyas actividades hasta el momento de realizar la entrevista no aparecían en su currículum, la insistencia le incomoda y hasta cuestiona a quien le pregunta:

“Pero a ver, quién te ha dicho que no he hablado de Michoacán. Pero tú eres periodista, a lo mejor si ellos me lo preguntan estoy de acuerdo, si tú te echas un clavado, mi vida es pública, mi vida es pública”.

-¿Entonces por qué no lo ponen en su página?, se le observa.

– Bueno, no sé cuántas veces veas mi página, yo no. Hasta ahorita me estoy enterando de que no hay nada. Tengo un equipo que hace su chamba. Yo trabajé seis años en Michoacán ¿cuál es el problema?

-¿Por eso le pregunto, porque yo no lo veo reflejado en la página y es una referencia. Cuando pedí su currículum tampoco me mencionan para nada lo de Michoacán, entonces, me llama la atención, por qué no mencionarlo”.

– No sé por qué no está, pero yo nunca lo he ocultado. Trabajé seis años en Michoacán. Llegué como Secretario Técnico del candidato a gobernador, porque era su secretario particular en ese momento. Fui secretario adjunto del gobernador Víctor Manuel Tinoco Rubí, después fui Director General del Centro de Investigación y Desarrollo, era una entidad de carácter científica, fui vocal del Centro de Estudios Municipales, no sé cómo se llama, fui candidato a diputado ( por el PRI) y regresé a Oaxaca”. Hasta aquí habla sobre un pasado que le incomoda.

Otro aspecto de su vida es su niñez. Le brillan los ojos: “Pensé que sería jugador de beisbol profesional, tenía muchas facultades, me tocó ir a representar a México en Estados Unidos; fui el único mexicano que participó exitosamente en una de las series mundiales. Yo era muy bueno, le pegaba muy duro a la pelota, yo era de que iba a batear, todo mundo se iba hasta atrás porque le pegaba muy duro. Era jonronero”. Presume:

“Me tocó jugar representando a México, siempre iba a juegos especiales, a nivel nacional, siempre representando a la liga de beisbol en la que yo participaba; jugué beisbol amateur en la liga más fuerte, estuve a punto de irme al Mundial de beisbol juvenil, pero fue cuando empecé a tener un problema de la vista; no usaba lentes y no me di cuenta entonces; me quedé en la recta final”.

Relata que producto de su participación en ese scouting para la Serie Mundial de Beisbol Juvenil le ofrecieron firmar un contrato de beisbol en el club Tigres de México, pero su mamá le dice: “Tú no puedes firmar nada hasta que no termines una carrera, y yo pues, obediente, como hijo obediente, le hice caso, seguí estudiando, y ya cuando estaba yo terminando mi carrera, pues yo ya tenía otros objetivos en mente”.

De su vida familiar, este hombre de —–años,  recuerda momentos dolorosos.

“Ser padre nadie te lo enseña, vas aprendiendo, entonces, la madre de mi hijo Luis Alonso  falleció cuando él era chico; le dio un infarto cerebral; vivió así algunos años, pero con el tiempo falleció”.

Luis Alonso Robles, quien estudió Derecho y Economía, ahora estudia una maestría en línea en la Universidad de Washington. Hace algunos años, en la capital oaxaqueña, protagonizó un drama. Participó en un accidente automovilístico en el cual falleció su amigo de colegio, el hijo del entonces presidente del Instituto Estatal Electoral José Luis Echeverría Morales.

“Fue un accidente. Falleció el otro muchacho y él (Luis Alonso) iba manejando, y esto legalmente tiene implicaciones.

“Yo andaba de gira de trabajo; viajaba a alcanzar a Andrés Manuel López Obrador. Cuando sucede esto, yo ya estaba casado en segundas nupcias. Mi hija mayor acababa de nacer dos meses antes, más o menos, así es que cuando mi esposa me avisa, me regreso de volada, angustiado. Imagínense no?

La impresión y la responsabilidad: “Soy candidato al Senado, diputado con licencia, soy padre de familia y por la familia se hace todo, así es que abandono todo y me regreso”.

“Fueron horas de mucha angustia porque lo que me había dicho mi esposa es que había sido un accidente muy fuerte; así que llegué a verlo al hospital directamente, donde en su condición de adolescente, yo acaba de aprobar junto con mis compañeros diputados la Ley de justicia para adolescentes; entonces, en el contexto de esa legislación estaba, pues no tenía 18 años de edad. Entonces, con mucha tristeza, cuando me enteré de que su amigo había fallecido, pues fui a ver al papá para darle mis condolencias”.

De este episodio y sobre la reacción del padre, se niega a abundar, porque “no quiero hablar, porque creo que sería un grave error hacerle el juego a quienes sacan este tema otra vez a relucir, cuando debemos de guardar respeto a la memoria del joven fallecido”.

Finalmente durante la entrevista se refiere al líder nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador que tiene en Salomón Jara Cruz a su candidato a la gubernatura oaxaqueña.

AMLO no es su enemigo político, aclara. Por el contrario “lo respeto mucho, aunque, hace un buen rato que no lo veo, porque nuestras rutas han sido distintas”.

Benjamín Robles tiene sin embargo la satisfacción de haberle coordinado en la entidad la campaña presidencial del 2006 al tabasqueño.

“Le organicé todas sus giras aquí en Oaxaca, durante el 2006; lo seguí en su proyecto hasta el 2010 cuando otras personas se hicieron cargo, porque yo asumí la tarea de gobierno. Pero todavía en esa parte, hasta que él decidió dejar de venir a Oaxaca porque como que entre comillas validó la coalición que hicimos en el 2010, sin estar de acuerdo, pues ya no vino”.

Este acompañamiento tendría sus resultados:

“Todo esto ayudó mucho a que todo lo que se había construido del 2006 y hasta el 2010 nos facilitaría volver a ganar las elecciones (ahora al Senado con él como candidato), digo, porque hemos ganado varios comicios desde el año 2004, aunque en aquella ocasión (en campaña por la gubernatura, con Gabino Cué como candidato), hubo un inmenso  fraude”.