Salomón Jara Cruz
Salomón Jara Cruz

Salomón Jara Cruz, víctima de campaña negra y mala fe 

  • Acusa mala fe de la ex Contralora cuando fungió como Secretario de Desarrollo Agropecuario, Forestal y Pesquero.
  • Explica origen de la fotografía donde aparece junto a Alejandro Murat.

Desmiente compadrazgo con Alejandro Murat

Salomón Jara Cruz señala tajantemente no tener vínculo de amistad o compadrazgo con Alejandro Murat. Versión que se ha difundido en redes sociales a partir de una fotografía donde ambos aparecen en la boda religiosa de una de sus hijas.

Al respecto, el candidato al gobierno del estado de Oaxaca, por el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), señala que la fotografía forma parte de una campaña negra de descalificaciones en su contra:

“Voy a pedir que nos hagamos el examen antidoping y del polígrafo —detector de mentiras— donde voy a decir que yo no tengo amistad con Alejandro Murat, ni mucho menos es mi compadre como se ha dicho”, afirma.

Aunque confiesa que las particularidades del caso quedan en el ámbito familiar, en la entrevista confía los sinsabores que todos ellos pasaron al enterarse, durante la celebración del matrimonio de su hija Nabaany, el 26 de abril de 2014.

Del hecho recuerda: “Se casó mi hija y pues su novio, Lucio Santiago, hijo del desaparecido pintor Alejandro Santiago, artista de renombre nacional, asumió la responsabilidad de la organización de la boda. La madre del novio y el propio Lucio hicieron la lista de invitados, por lo que llevaron a Alejandro como testigo de quinto nivel a la ceremonia religiosa”.

Sobre ese hecho, relata que se enteró minutos antes del enlace: “íbamos a despedirnos de mi hija, cuando ella nos revela que estaba invitado Alejandro Murat (entonces director general del Infonavit). Todos en mi familia nos vimos las caras. Qué paso le preguntaron mis otros hijos y familiares en tono de reclamo. Ella no sabía qué decir o cómo explicarlo. Casi todos se le fueron encima. Yo tuve que intervenir y les dije: es su boda, es su fiesta, qué puedo hacer. Ni modos. Lo único que voy a hacer es evitar saludarlo. Y no lo saludé”.

Respecto a la fotografía, aclara: “No nos tomamos una fotografía juntos, él y yo. Él fue uno de los cinco testigos del novio; de mi hija, sus testigos fueron sus primos. Y tomaron la fotografía donde aparezco con mi esposa del lado de la novia, y nada más. No podía negarle nada a mi hija. Pero esto no indica tener un compadrazgo alguno con él. Después de la boda, un amigo de Alejandro Murat, seguramente, difundió esa foto y aquél lo permitió con toda la intención para que dijeran que todos los políticos somos iguales, somos lo mismo”.

Señala mala fe de Perla Woolrich como titular de la Contraloría y Transparencia Gubernamental

Durante su desempeño como Secretario de Desarrollo Agropecuario, Forestal y Pesquero (SEDAFPA),  cargo que ocupó de 2010 a 2013 (cuando renunció para dedicarse de lleno a sus actividades políticas), el aspirante revela también haber sido perseguido por la mala fe de la entonces titular de la Contraloría y Transparencia Gubernamental, la militante panista Perla Woolrich Fernández, lo que generó sospechas sobre malos manejos presupuestales.

Acusa, además, que tras las elecciones presidenciales de 2012, cuando el Partido de la Revolución Democrática mandó al tercer lugar al blanquiazul, arreció la arremetida en su contra. Aunque reconoce que después de su salida quedaron abiertos tres expedientes que todavía se están solventando en la Contraloría.

Es más, “la señora Woolrich me dejó atoradísimo con varias auditorías, con la intención, pienso, de impedir que figurara como candidato a la gubernatura”. Sin embargo, asegura tener una trayectoria social limpia, de varias décadas como dirigente político de izquierda, y como diputado local, diputado federal  y senador de la República.

A Salomón Jara también le duele que en el seno del Congreso local algunos diputados lo acusaran, sin exhibir pruebas, de “cometer un crimen” por devolver recursos destinados al campo oaxaqueño, durante su paso por la SEDAFPA.

“Nunca devolví un recurso”, sostiene en su defensa: “Aseguré en su momento que era un subejercicio porque nunca tuvimos el presupuesto en nuestras manos”. Y lo explica así, en conversación a Por el Derecho a Saber:

“El gobierno de Oaxaca sí cumplió con su compromiso, pero el gobierno de Felipe Calderón no, porque en ese entonces hubo un recorte del presupuesto federal destinado al campo de alrededor de 10 mil millones de pesos, y lo que había disponible se aplicó a siniestros agrícolas en los estados de Sinaloa y Jalisco, en lugar de enviar lo que correspondía a Oaxaca”.

Entonces, reitera el aspirante de Morena: “Nunca hubo un desvío de recursos en beneficio personal o político. Al contrario, tuvimos 196 millones de pesos que dispuso el gobierno de Gabino Cué, mediante el sistema de Pari Passu. El gobierno federal tenía que enviar 700 millones de pesos más, pero solo llegaron 200. Es mala fe decir que hubo desvío”.

Entrevistado al inicio de una campaña de 60 días que lo llevará a visitar el estado, unas veces acompañado por su dirigente nacional, Andrés Manuel López Obrador, Jara Cruz asegura que la ex Contralora de Cué odiaba al tabasqueño, y de algún modo (las y los panistas dentro del gobierno) me echaban a mí la culpa de la derrota de su partido. “Y, además, me acusaban, sin fundamento, de haber desviado dinero hacia su campaña”.

Compañero de bancada de Cué en el Senado durante la LX Legislatura. El candidato de Morena recuerda que un tipo de acoso similar fue desatado, durante el gobierno de José Murat Casab, contra Gabino Cué, cuando despachaba como presidente municipal de Oaxaca de Juárez, en el periodo 2002-2004.

“De la misma manera que Murat acosó a Gabino, Perla Woolrich ordenó un mayor número de auditorías a la SEDAFPA cuando él la dirigía”, dice. “Serían entre 25 o 30, durante el tiempo que estuve al frente; todas se fueron solventando a lo largo de mi ejercicio, incluso después que salí”.

Explica: “cada 15 días o cada mes me auditaba; yo aguantaba y tenía que solventar las observaciones al tiempo de despachar los asuntos relativos a mi encargo. Luego, en lugar de que tomara en cuenta dichas observaciones, las remitía al jurídico de la Contraloría”.

“Fue una actitud alevosa, ventajosa y agresiva de Perla Woolrich. Claro que me peleé varias veces con ella. Hasta tuve que hablar con el gobernador varias veces. En ocasiones me hacía caso, y en ocasiones no”, confía.

Por consiguiente, asegura no tener “ningún problema legal ni jurídico”. Aunque acepta tener tres expedientes en su contra “que todavía se están solventando, eso es cierto, pero la verdad es que el Contralor que sucedió a Perla, Manuel de Jesús López, hizo lo que tenía que hacer, pues me trató de forma diferente”.

Acusa a la panista de haber protegido a colaboradores del exgobernador Ulises Ruiz. Pone, como ejemplo, el caso de la exdiputada federal priista, Sofía Castro Ríos, de quien “demostré públicamente que se había quedado con 95 millones de pesos destinados a  productores para una planta procesadora de mezcal. Todo lo hice público en la red social de Facebook, pero hasta el momento no ha pasado nada”.

Para el hombre de todas las confianzas de López Obrador, sugerir una asociación política entre él y Murat: “es parte de una campaña sucia en mi contra. He tenido que soportar este tema, porque sí pega, aunque las cosas no son como parecen”. Es otro obstáculo doloroso, acepta, porque en su carrera política ha estado otras veces en el centro de la  polémica.

Finalmente, apela a que los electores distingan el día de los comicios plenamente a uno del otro: “Si hubiera robado, tendría residencias en Nueva York, dos hoteles, uno en construcción y otro terminado en Puerto Escondido o un avión particular”,  en clara alusión al candidato de la alianza PRI-Verde-Panal a la gubernatura.

Considera que si llega a ser gobernador del estado, “no me iría a vivir a la Ciudad de México o a Atlacomulco, Estado de México (como Alejandro); o a Michoacán (en alusión al aspirante del PT, Benjamín Robles), o a San Felipe del Agua (zona residencial donde vive el candidato del PAN-PRD, José Antonio Estefan Garfias). Yo siempre he vivido en San Martín Mexicápam, en la zona de la Fundición, en la capital oaxaqueña, donde habita gente de mediana capacidad económica, y no voy a cambiar ni de ciudad ni de estado”.

Perfil profesional y político de Salomón Jara Cruz 

(San Melchor Betaza, Oaxaca, 15 de septiembre de 1959)

Con estudios de Ingeniería Química e Industrias Extractivas en el Instituto Politécnico Nacional, Salomón Jara Cruz ha sido diputado federal en la LV Legislatura; diputado local al Congreso de Oaxaca de 2004 a 2006 y Senador de la República, periodo 2006-2010, donde fungió como presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, África, y Organismos Internacionales; Secretario de la Comisión de Asuntos Indígenas e integrante de las de Comunicaciones y Transportes, y Concordia y Pacificación, todos representando al Partido de la Revolución Democrática.

En 1989, Jara Cruz fue Secretario General de la Unión Campesina Democrática (UCD), corriente fundadora del PRD, luego del fraude cometido a Cuauhtémoc Cárdenas. De 1991 a 1992, fue presidente estatal de este partido político. El 1 de diciembre de 2010, al ganar Gabino Cué la gubernatura, fue designado  Secretario de Desarrollo Agropecuario, Forestal y Pesquero del Gobierno de Oaxaca (SEDAFPA). En 2014, participa en la fundación de Morena.

Casado con Irma Bolaños, con quien ha procreado cuatro hijos (tres mujeres y un hombre): Moisés Shabin, Shunaxhi, Bxido Xhishe y Nabaany, todos con nombre zapoteco. De los cuales, una hija y un hijo están casados y tiene dos nietas y un nieto: Paula, Shabin y Sofía.