Las elecciones para renovar la gubernatura de Oaxaca se avizoran competidas, debido a la presencia de candidatos que han pertenecido no sólo a la clase política local, sino, a la nacional, y que han tejido sus relaciones de poder al lado de grupos políticos que tienen influencia en otros estados.
¿Qué propuestas tienen para la sociedad oaxaqueña? ¿Cuál es su aportación a la vida democrática de la entidad?
La propaganda de los candidatos ha estado –mayoritariamente- enfocada en la descalificación del otro, en el tratar de desvincularse de la forma de hacer política de los gobiernos anteriores, en señalar los errores de los partidos políticos opositores; es decir, se ha enfatizado más en la denostación que en la construcción.
A continuación, presentamos datos de los siete candidatos a la gubernatura de Oaxaca. Tratando de esquematizar la información que consideramos más relevante, la concentramos en matrices de información, donde pueden verse los principales nexos con actores locales y nacionales.
CANDIDATOS
Alejandro Murat, hijo del ex gobernador de Oaxaca, José Murat Casab (1998-2004), nacido en el estado de México en donde ha hecho carrera política. Cercano al círculo del actual Presidente de la República, el grupo Atlacomulco. Su candidatura se debe al trabajo cercano, tanto de su padre como de él mismo, con Enrique Peña Nieto: José Murat, al ser un conciliador de las tres fuerzas políticas principales en el país y a quien se debe la firma del Pacto por México, además de conservar relaciones con los gobiernos de Veracruz y Chiapas; Alejandro, por pertenecer a la clase política del estado de México desde sus inicios en el PRI.
La familia de Alejandro se ha visto inmiscuida en escándalos por adquirir propiedades millonarias en el extranjero, por usar la política como medio para mejorar su nivel de vida. Sumado a ello, a José Murat se le considera uno de los gobernadores más autoritarios de Oaxaca; heredero del PRI tradicional, a quien el gobernador Diódoro Carrasco (1992-1998) prefirió por encima de quien fuera su Secretario de Finanzas y Secretario General de Gobierno, José Antonio Estefan Garfias. Murat creció políticamente e impuso a Ulises Ruiz como su sucesor en la gubernatura (2004-2010), con quien más tarde se confrontaría, hasta llegar a existir en la entidad dos grupos de priistas, el muratista y el ulisista.
Estos dos grupos se venían disputando la candidatura a gobernador, con el objetivo de recuperar el poder perdido en 2010. Del lado de Ulises Ruiz estaba el senador Eviel Pérez Magaña, quien perdió la elección a gobernador frente a Gabino Cué hace seis años, y que durante este tiempo ha trabajado políticamente en el estado, principalmente en la región de Tuxtepec; del lado de José Murat estaba su hijo, Alejandro Ismael que, aunque su trabajo político se encuentra en el estado de México, “el derecho de sangre” le permitía contender por Oaxaca, así como la formación política al lado del grupo Atlacomulco, de quien actualmente es líder el Presidente de México y que, como en la época en que el Presidente era jefe de Estado y líder del partido, esta vez decidió que por el trabajo de José Murat en el Pacto por México –entre otros-, la candidatura sería para su hijo.
Si la familia Murat se mueve políticamente entre el estado de México y Oaxaca, la familia Estefan lo hace entre Puebla y la entidad oaxaqueña, sólo que ésta opera en dos institutos políticos: PRD en Oaxaca y PRI en Puebla. Al igual que el gobernador Gabino Cué, José Antonio Estefan Garfias es cercano al ex gobernador Diódoro Carrasco Altamirano, aun siendo de institutos políticos distintos, pues fue colaborador cercano en su gubernatura, cuando todos eran priistas. Aún con esta militancia, Estefan Garfias desempeñó dos cargos en la administración de la coalición gobernante actual: como Coordinador General de Proyectos Estratégicos y como Secretario de Vialidad y Transporte.
En 2015 el PRI no le abrió la posibilidad de una candidatura a la diputación federal a Estefan Garfias y fue el PRD quien lo registró, obteniendo la diputación del V distrito electoral federal, con sede en Santo Domingo Tehuantepec, en la región del istmo. Esta nueva militancia le permitió contender internamente en el PRD por la candidatura a gobernador, frente al senador con licencia, Benjamín Robles Montoya.
Robles Montoya, había sido parte de la coalición gobernante. Tiene sus inicios políticos en el cercano trabajo al lado del PRI en el estado de Michoacán, en la candidatura a gobernador y, luego en el gobierno del priista Víctor Manuel Tinoco Rubí (1996-2002), después fue director del Centro de Investigación para el Desarrollo de Michoacán (CIDEM), así como aspirante a una diputación local por ese estado. Está vinculado a Gabino Cué por los lazos familiares entre su primera esposa y Mané Sánchez; además, por el trabajo compartido en la administración de Manuel Camacho Solís en el Distrito Federal (1988-1993). Sumado a ello, ambos participaron en los recorridos que en 2006 hizo Andrés Manuel López Obrador, para obtener el voto en la elección presidencial; para entonces, Gabino Cué ganó la elección a senador de la República.
La proximidad con la administración de la coalición gobernante y su larga militancia en el PRD, así como su cargo de senador de la República 2015-2018, capitalizaron su aspiración política a la gubernatura y lo llevaron a contender internamente en el PRD, pero al no salir designado optó por postularse por el PT, partido que por la decisión del PRD se escindió de la coalición Con Rumbo y Estabilidad por Oaxaca (PAN-PRD).
Por el partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), está el Ingeniero Salomón Jara Cruz, proveniente de una de las familias fundadoras del PRD y acérrimo de su propio hermano, Amador Jara Cruz, quien lo acusó de desviar recursos a favor de MORENA -cuando éste era una Asociación Política Nacional-, mientras estaba a cargo de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Forestal y Pesquero de Oaxaca (2010-2013). Salomón había sido del círculo cercano a Gabino Cué en 2010 y ahora, que es candidato de MORENA, está utilizando el discurso de que tanto PRI como PAN-PRD tienen candidatos con orígenes priistas, sin dejar de mencionar que Benjamín Robles no representa los intereses populares y que sólo la propuesta de MORENA es auténticamente de izquierda.
En otro apartado están los candidatos que son abanderados por partidos políticos locales y que, al ser postulados por éstos, deberían ser quienes tuviesen mayor arraigo en la comunidad oaxaqueña. Sus partidos: Unidad Popular, Socialdemócrata y Renovación Social, se proclaman de izquierda y registraron candidaturas a concejales municipales y diputaciones de personajes provenientes de otros institutos políticos, pero que ya no fueron cobijados por ellos.
Por parte del PUP está Francisco Javier Jiménez Jiménez, personaje político cercano al perredista Hugo Jarquín; en 2013 entró, en sustitución de éste, al H. Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, como Regidor de Mercados Públicos; es decir, su trayectoria política está en un instituto diferente al que lo postula y no tiene un trabajo político importante.
Por el lado del PSD está el Licenciado en Derecho, Manuel Pérez Morales, fundador del mismo y presidente del Comité Directivo Estatal; diputado local con licencia y representante del partido ante el Consejo General del IEEPCO. Por todas estas actividades, además de la candidatura a gobernador, puede decirse que es él quien encarna el partido político.
Joaquín Ruiz Salazar, el candidato del recién creado Renovación Social. En 2012, fue candidato del PVEM al Senado. En aquella ocasión, el consejero nacional del PVEM, Hafid Alonso García, lo señaló por apoyar a Diódoro Carrasco, quien también contendía por una senaduría. Fue expulsado del PVEM.
En general, los candidatos a gobernador de Oaxaca, se han mantenido en algún punto estratégico del poder estatal, federal o en ambos. Todos varones, muestran qué tanto han hecho sus partidos políticos en cuanto a la educación cívica y a la formación de nuevos cuadros, al fomento de la participación femenina y juvenil.

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